martes, abril 24, 2012

Cae la Piedra en el agua




...me dejaste con la palabra en la boca
la sonrisa en los labios
un a lágrima en los ojos
y el deseo en la piel.
Se cortó la cuerda de mi arpa
la ansiedad se instaló en mi atalaya
y un pergamino se escribió
en mi historia de papel.
Suena el pandero
glorieta sin agua
cae la rama
la piedra, la palabra,
queda en el pecho
balancín y baranda
donde la herida construye su casa.
Que no se levante el rumor del agua
que lleva la sangre de toda la comarca.
Me dejaste sin espejo, sin grito,
sin viaje, sin enagua.
No llores
escondiéndo las lágrimas.
No reluce la estrella
que está en mi ventana
ya es de noche oscura y cerrada.
El frío trepana mi almohada
el insomnio
se baja a mi calma
me dejaste sin caricias el alma.


Malu de Lujan

domingo, abril 22, 2012

Tengo Miedo



Tengo miedo de ir a ti
con este frondoso ramo de besos dulces
en la cesta de mi boca.
Tengo miedo  apagues mi candil
con el soplo frío de tu ausencia.
Tengo miedo de escuchar que me amas
más que al viento en la mañana
pues mi desvelo es otoñal
y la espera cansa.
Tengo miedo dibujes el amor
con tus dedos en mi espalda
y acaricies mi soledad y mi locura
para verte después cuando te vayas
cuando sigas tu camino sin palabras...

Malu de Lujan

domingo, abril 15, 2012

Lirios y Amapolas




...no sé de dónde me viene despacio, con la frescura
del amanecer
y la tibieza del primer rayo ámbar
ése hálito amoroso que me envuelve
como manto de oro refulgente
como una voluta de humo
o un cintillo de estrellas.
Eres ese estallido que todo arrasa
ésa águila que cubre todos los cielos
exigiendo señorial su espacio.
No sé en la curva del silencio
cuánto tiempo hay dónde la noche
deposita el encanto de tu alegría
que incita a la mía.
Giran los astros, giran conmigo
en la oscuridad y me acercan
a tu constelación
donde pierdo los miedos.
Eres ése corcel que lleva una lanza
y la osadía para defenderme
de fieras y fantasmas
del relampagueo de feas palabras
y de cualquier enemigo que acecha
en mi ventana.
Me cubres con tu eternidad de miradas
y tu ternura me enlaza
en blasón de lirios y amapolas
que sostenidos ligeros
brillan en mi huerta.
Traes armadura asfaltada
y en tu pecho de ciervo
la luna descansa.
Refulge tu armadura
donde rebota el sol
desencadenando rayos
que esparces en la hondonada
de mi herida.
Se agita tu mano en el aire
empuñando en la penumbra
ese egesto que me aviza
que estarás ahí para mi
en la tormenta
que el entusiasmo debe ser mi guía
que no cierre mis ojos
ni me rinda
que habrá espacio en tu cañaveral
para que plante mi sigilo o mi grito
mi arrollo o mi sequedad
mi temblor o mi esperanza
como también mi sollozo
y mi abrazo.
No digas nada...
porque no sé dónde tu alma se deslumbra
ni el secreto que guarda
el misterio de tus ojos de niño
de inquieta mirada.
ni sé cómo alcanzar tu paso
desde la postración de mi cautiverio.
Sólo sé que se encienden luminarias
y me vuelves cierva mansa
o pantera brava
que se desdobla la visión
de frondosa agua
desaparecen los astros
y es más dulce el vino
y es más clara la mirada.
No digas nada...
con devota vehemencia
de los sentidos que se exaltan
¡que se calle el viento, el mar,
se detenga el tiempo, los relojes,
y las aguas,
mientras me desnudo el corazón
para decir
que no sé de dónde me viene
esa certeza de hierro
desde esas inexplicables alas
y ese sonar de campanarios
que el viento en mi oído atrapa.
Sumergida en mi sueño
en el temblor de suspiros en mi almohada
sin ahondar en el espasmo
que separa un abismo
como tenue murmullo delante de ti
derrumbando la torre de olvido
en susurro te digo...
lo que tu corazón sabe...
¡estoy aquí para amarte!


Malu de Lujan






jueves, abril 05, 2012

Entre Coles y Aburrimiento...



...de nuevo con el corazón mutilado, vencido,
con la triste sensación
de volver a tener la soledad y la verguenza
como aprisionan mi voluntad.
Creí beber el fresco manantial
del amor nuevo, renovado,
pero el veneno de la decepción
habló más alto entre las sombras.
Quise creer en el alocado despertar
de mi corazón ansioso
sin pensar en los agravios,
quise creer en las palabras hilvanadas
que tejían amorosa historia.
Mi pecho absorto acuñó cada palabra
aceptando el peso de esa ola
que entre suspiros se agiganta.
Ese oleaje no me pertenece
porque va cargado de viento
y ese viento va hacia otro mar.
El vino se vuelve agua
la copa se vuelve fría
no hagas fiesta
mi corazón está de luto.
Vino eros a burlarse de una ninfa
a entretener su vivir
a distraer su sollozo
mirando mis sombras, mis cicatrices,
el llanto que vuelve púrpura mis mejillas.
¡Qué necia creer que lo merecía!
que vendría erguido a complacerme
a ofrecer un banquete de dioses
y desviar su nave para anclarse a mi puerto.
Pero a veces hay nueva instrucción...
y cambia el timón,
el barco se convierte en veleta frágil
llevada por la brisa.
Su atribulado capitán se deja envolver
y zarpa a nueva ruta!
¡Qué gran proeza!
el deseo combatiente avanza
nuevo y robusto brío acompaña
ya la antigua fuente se hace escasa
es necesario avanzar a la vanguardia.
Se repliegan las musas envolventes
y a lo lejos...callan.
Ya no avanzan hacia la luz
ni el dorado destello inmortal
porque está opaco su resplandor.
El bosque está nublado
poco se divisa entre celajes grises,
atardece abruptamente.
Me crié sin el regazo materno
no hace falta
pero bien vendría un abrazo
y el atavío de la luna que acaricie mi rostro
surcado de lágrimas,
-porque vaciar la tristeza hace bien-
ese reguero salobre se adueña
del abandono, el despecho,
y libera ardiente la ofuscación, el desencanto.
A veces los mortales son oscuros y débiles,
necios, engreídos, inseguros,
avanzan sin saber lo que quieren,
se equivocan, se tuercen, se arremolinan,
se esconden,
y en su ceguera no ven
cuando la justicia les ciñe el rostro
cuando la alegría inunda el alma
y la fragancia de jazmines rodea su jardín.
No quieran elevar plegarias
a los dioses cuando esto desaparezca.


Malu de Lujan








domingo, abril 01, 2012

Equívoco



Por tánto querer en lecho desnudo
que el amor me arrope
desconocí la niebla de tu mano.
Balbuceo sonoro de tu risa
confundió la espera de ese río
manantial que arrasa.
Y te ofrecí sin titubear mi ocaso.
Anclada a mi afan de nostalgia
te confié mis sueños
hasta que el frío de tu piel
traspasó mis huesos.
Por tánto querer encontrar
quien contenga mis suspiros
o acompañe el vuelo silente de mi espera
en monologo absoluto
o charla ligera
equivoqué los pasos y me encaminé a tu vera.
Tuviste engañoso disfraz
de príncipe encantado
mostrando mucha paz en la tormenta
taimado disimulo
que puso el talle pequeño
en vestido dorado...
Mi vida no era fácil en dramático momento
mi vida ...era frágil tinglado
barracón sin asidero
balcón inseguro
y palpaba la turbia faz
de un remolino de tristeza aglomerado.
De tánto querer la tutela
embuída de un amor mágico
creí las promesas que traías en la mano
y seguí tu huella
de vertical espasmo.

Malu de Lujan



No me atropelles

Tu palabra solícita complaciente
ausente de controversia
conduce por el atrio de alabanza
en el frontis engañoso
de cruel descortesía.
Hospeda artificial deseo
y mi pudiente ingenuidad
pero punzante realidad
abre su abanico
y sin reparos me hace ver su detrimento.
No sé qué buscas, ni aspiras
pero no vengas transido de hipócrita vestidura
de sagaces palabras
a retocar mi refractaria vida.
No atropelles solapado
la plétora de mis días.
No me hagas creer que hay mágicos deseos
que ahuyentan zafio destino.
Ya creí en el asombro
columna de mis pasados años
umbrosa destreza y gallardía
que había encontrado el soporte
que calme y serene jubiloso
mi rebelde corazón que en soledad se amotina.
Ya creí sin pena ni fatiga
en el hapócrifo destello
que iluminaría mi vida.

Malu de Lujan


Hipocrecía



Engañosa tu palabra
arde en el silencio
leño sin reparos
que pesa en esta hoguera
de vanidades.
Encandila su fuego
crepitando sensual
por insoslayables caminos
aprendidos
embozando con su argumento tácito
mi vigilia.
Consigue con su lisonja
arrancarme una sonrisa
-suceso momentáneo-
pero notorio y pertinaz
deja caer su abundante propuesta.

Malu de Lujan