...Ya no saldrá de mi boca un sonido que te llame...
en este descampado.
Ya no quiero orbitar en territorio que me es ajeno
ni recorrer los rincones donde habitas.
Quiero ir a otros sitios
donde haya alegría.
La letanía del desamor me agobia
soslayadamente empaña mi cristal
y vuelve salino mi rostro.
Basta! no caeré en la oscuridad
porque no me has amado
ya conozco ese agujero
de látigo y oleaje calmo.
Ya he vivido ese carrusel
de emociones que se despiertan
y ahuyentan la serenidad.
Quiero desprenderme de todo
sin conjugar verbos
ni arrepentirme de nada.
Nadie entiende la infinitud que me orienta
y yace a mi cabecera.
Nadie ha sabido cobijar en la penumbra
el rayo de luz
que se desvanece en mi mano con indulgencia.
Nadie ha plantado su llanto
en mi atardecer
o su risa en mi mañana
para apuntalar mi arcoiris.
He sido yo...
quien busca arribar sin éxito en otra vida.
No sé porqué insisto
en creer que habría quien me contenga o ame
con esa callada fidelidad sin sollozo.
¿Quién soy para merecerlo?
Malu de Lujan

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