Las horas se arrastran
dejando caer silenciosa noche
y van donando sombras.
Oscilan en el aire mil preguntas
que dejan un resabio amargoso.
Ya no perfumas el aire con tu presencia
no viene a mi ni una sola palabra
que aliente mi ánimo.
No has querido una quimera
ni vivir el amor que aproximaba tu abrazo.
Un extraño sopor viene irremediable
a borrar tu huella
porque no hay señales que quieras
anclar tu corazón al mío.
Mis ojos están húmedos y soñolientos
de tánta espera en vano
de tánta equivocación
en ese zumbido que no alcanza
a descifrar enigmas.
Crucé la delgada línea
donde los cielos azules sincronizan las nubes
y quise amar, pero se abrieron los surcos
donde no puedo atrapar la luz
y mi cuerpo se cansa
y todo se vuelve gris
y no me respondes.
¿Porqué te elegí en el dibujo del agua?
¿porqué dejaste me acerque a tu orilla?
El mundo no me dijo que habría un pez dormido
y el calor se volvería hielo
y la ternura solo recuerdo de piedra.
Todo lo que quise en ti se vuelve arena
y mi boca absurda una mueca húmeda
de playa silenciosa, absurda.
¡Cuánto quise ir a ti!
con mis mejillas ardorosas
y estática mirada
a besar tu frente
sin saber que buscabas aventuras
de momento efímero, ligero
mientras yo iba detrás de eternidades.
Malu de Lujan

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